El tráfico en Bab el-Mandeb se redujo 56% respecto al nivel del 20 de julio —cuando los hutíes declararon el bloqueo marítimo— cuando aún cruzaban 34 buques por jornada, según The National. En respuesta, Arabia Saudita ha incrementado el flujo de crudo desde Yanbu hacia el puerto egipcio de Ain Sukhna en el Mar Rojo, desde donde el oleoducto SUMED lo conduce al norte hasta Sidi Kerir, su principal terminal de exportación en el Mediterráneo. Al menos ocho superpetroleros de la clase VLCC (Very Large Crude Carrier) señalizaban Sidi Kerir como destino al cierre del 27 de julio; los analistas de Kpler citados por OilPrice.com estiman que arribarán en las próximas dos a tres semanas.

La operación logística saudí implica que un VLCC —con capacidad de dos millones de barriles de crudo— no puede transitar el Canal de Suez cargado por su calado; debe descargar aproximadamente la mitad en Ain Sukhna, donde la carga es bombeada al norte por el SUMED hasta Sidi Kerir, donde el buque recarga antes de reanudar el viaje. Hapag-Lloyd informó que mantiene la mayoría de sus servicios desviados vía el Cabo de Buena Esperanza y está 'preparada para ajustar rutas y horarios a corto aviso'. La firma de inteligencia marítima Windward reportó que el puerto de Yanbu 'ha transitado de operaciones mayormente AIS activas a operaciones totalmente AIS oscuras en muelle', en referencia al sistema de identificación automática de buques.