Con Ormuz fuera de operación normal, Arabia Saudita había redirigido sus exportaciones petroleras al oleoducto Este-Oeste y a través de Bab el-Mandeb hacia los mercados asiáticos. Datos de seguimiento de buques de Kpler citados por Reuters indican que los embarques desde Yanbu promediaron cuatro millones de barriles diarios en semanas recientes, frente a aproximadamente 973,000 barriles por día un año antes. El total de volúmenes petroleros que transitaban Bab el-Mandeb alcanzó 7.4 millones de barriles diarios en junio, el equivalente a cerca del 7% de la producción mundial de petróleo, según datos de Kpler. Ante la declaración de bloqueo, una cantidad creciente de buques comenzó a redirigirse para evitar el estrecho, aunque al cierre de esta edición los hutíes no habían atacado embarcaciones ni infraestructura portuaria para ejecutar el bloqueo.

El estrecho de Bab el-Mandeb —cuyo nombre en árabe significa 'Puerta de las Lágrimas'— es además la puerta de entrada al Canal de Suez para el tráfico en dirección norte, haciendo que cualquier restricción afecte simultáneamente el flujo energético y el de contenedores hacia Europa. La clausura combinada de ambos estrechos podría bloquear hasta el 25% del suministro mundial de petróleo y gas, según estimaciones de Al Jazeera. Arabia Saudita, Iraq y los Emiratos Árabes Unidos exploran la construcción de oleoductos terrestres alternativos, pero esos proyectos requieren años de desarrollo.