En términos de eficiencia de transporte, el trayecto completo desde Xi'an, en China, hasta Duisburgo, en Alemania, se ha reducido a tan solo 11 días, frente a los aproximadamente 35-40 días que toma la ruta marítima equivalente, según el funcionario de la CNDR. Para poner en escala el crecimiento: el corredor oriental de la red de trenes China-Europa superó los 1,000 viajes en 2026 en solo 26 días —con un mes de anticipación respecto al ritmo del año previo—, lo que ilustra la aceleración operativa del modo ferroviario en Eurasia.

El anuncio del 29 de julio eleva el tren China-Europa de corredor de contingencia geopolítica —surgido en parte como alternativa al Mar Rojo— a infraestructura institucionalizada en el plan económico quinquenal más ambicioso de China. El XV Plan Quinquenal también contempla, en su componente de transporte integrado publicado el 24 de julio, que el volumen de contenedores transportados por ferrocarril y vía marítima —manteniendo la carga en el mismo contenedor— alcance los 10 millones de unidades equivalentes a 20 pies (TEU, por sus siglas en inglés) para 2030, y que el 90% de los transbordos intermodales en los principales centros de carga se complete en menos de una hora.