El Canal Pinglu, primera vía fluvial de navegación río-mar construida en China desde 1949, tiene 134.2 km, admite buques de hasta 5,000 toneladas y recorta en más de 560 km la distancia interior al mar para las provincias del suroeste chino —Chongqing, Sichuan, Yunnan y Guizhou—, que antes debían transitar por el delta del río Perla hacia Guangzhou. Las autoridades chinas estiman que la ruta reduce los costos logísticos integrales entre 18% y 30%, con ahorros anuales proyectados de más de 5,000 millones de yuanes. La meta de carga del primer año es 5 millones de toneladas, con una ambición de largo plazo de más de 100 millones de toneladas anuales para 2035.
El tráfico de contenedores entre Guangxi y Hong Kong ya alcanzó 160,000 TEU en el primer semestre de 2026, 22% más que en el mismo período de 2025, según datos del gobierno hongkonés. La estrategia de Hong Kong combina este corredor con servicios existentes: un servicio diario Hong Kong-Guizhou y un servicio intermodal mar-ferrocarril Chongqing-Qinzhou-Hong Kong. Las empresas de la región de ASEAN que exportan minerales, productos agrícolas y mariscos hacia el suroeste chino —y en sentido inverso, los manufactuadores chinos del interior que exportan hacia el Sudeste Asiático— son los principales beneficiarios de la nueva ruta.