Los primeros cinco buques en operar bajo el nuevo esquema son el MSC Michel Cappellini (24,346 TEU), el MSC Josefina (16,196 TEU), el MSC Beryl (12,967 TEU), el MSC Anna (19,200 TEU) y el MSC Tina (19,224 TEU). La decisión siguió a una revisión integral de las condiciones de seguridad y operación en la región del Mar Rojo, según comunicado de la propia naviera. El Canal de Suez registró aproximadamente 1,090 tránsitos en las cuatro semanas que terminaron el 20 de agosto, su nivel más alto desde 2024, aunque todavía 41% por debajo de los volúmenes previos a la crisis. Los ingresos del Canal de Suez en el año fiscal 2025-2026 alcanzaron US$4,670 millones, roughly la mitad de los US$9,400 millones del ejercicio 2022-2023.
El desvío por el Cabo de Buena Esperanza, que operó durante casi dos años y medio, añadió hasta un millón de dólares en combustible adicional por viaje y extendió los tiempos de tránsito entre 10 y 14 días, absorbiendo entre 5% y 7% de la capacidad global de contenedores al inmovilizar tonelaje en tránsitos más largos. Con el retorno de las cuatro grandes navieras, los operadores de carga en rutas Asia-Europa disponen de argumentos para solicitar la eliminación de los recargos por desvío del Mar Rojo que se acumularon durante la crisis. Lars Jensen, director ejecutivo de Vespucci Maritime, proyectó que a este ritmo podría observarse una normalización de la ruta para finales de 2026.