El servicio ártico de NewNew Shipping opera estacionalmente entre julio y noviembre, cuando las condiciones de hielo lo permiten; la compañía trabaja con Rosatom en el desarrollo de buques Arc7 de 4,400 TEU para habilitar rutas en invierno antes de 2030. El corredor ártico reduce el tiempo de tránsito China-San Petersburgo a aproximadamente cuatro semanas, frente a 40-50 días por la ruta del Canal de Suez. En paralelo, al menos seis navieras chinas ampliaron sus servicios árticos en la temporada 2026, con una capacidad inicial conjunta de unos 20,000 TEU entre operaciones de contenedores y granel.
El contexto geopolítico agrega dimensión al corredor: durante la visita del asesor ruso Nikolai Patrushev a China del 8 al 13 de octubre, las partes discutieron vincular la Ruta de la Seda Marítima con el Corredor de Transporte Trans-Ártico ruso e intercambiar tecnología de automatización de terminales. Un buque surcoreano completó el 11 de octubre el primer viaje redondo comercial de Corea del Sur a Europa vía el Ártico. Para México y el nearshoring norteamericano, el corredor ártico no compite en costos ni en escala con las rutas Transpacífico o del Atlántico, pero ilustra la reconfiguración de corredores alternativos que diversifica los riesgos de concentración logística global y refuerza el argumento estructural a favor de la producción en América del Norte.