Dos de los buques, Hazm y Dilam, señalizaban Gibraltar como destino —un nodo de reabastecimiento en el Mediterráneo—, mientras los otros cuatro indicaban Durban o Algoa Bay, en Sudáfrica, puertos utilizados frecuentemente como puntos de escala en travesías intercontinentales. Fuentes del sector citadas por Reuters indicaron que la ruta elegida 'tomó en cuenta la situación de seguridad', en referencia al embargo marítimo declarado por los hutíes el 20 de julio contra Arabia Saudita y las amenazas de ataque contra buques sospechosos de transportar carga saudita.
El desvío por el Cabo de Buena Esperanza suma al menos dos semanas —y hasta 25 días en ciertos trayectos— comparado con el paso por Bab el-Mandeb y el Canal de Suez, con el consiguiente aumento en costos de combustible, flete y seguro. En paralelo, las exportaciones de derivados petroleros sauditas a través de Bab el-Mandeb cayeron de 381,000 toneladas en junio a solo 76,000 toneladas en julio —una caída del 80%— en gasolina, y de 433,000 toneladas en mayo a niveles mínimos en julio para el nafta, según datos de Kpler citados por Argus Media.