La postura de Carney se produce mientras negociadores de ambos países evalúan un acuerdo limitado centrado en los aranceles de la Sección 232 de EE.UU., que incluyen gravámenes de hasta 50% al acero canadiense y 25% a los automóviles. El secretario de Comercio de EE.UU., Howard Lutnick, ha mantenido contacto frecuente con el ministro de Comercio de Canadá, Dominic LeBlanc, para explorar si es posible un alivio arancelario limitado antes de las elecciones de medio término del 3 de noviembre. Pese a ese contacto, una fuente del gobierno canadiense señaló que el avance sigue siendo limitado.
Carney subrayó que no firmará un acuerdo 'solo por cerrarlo', e indicó que, si fuera necesario, esperaría a una nueva presidencia estadounidense. Preguntado sobre la postura de Trump —quien dijo que Canadá 'está dispuesto a dar todo'—, Carney no confirmó esa descripción y reiteró que Canadá tiene opciones. La disparidad de tono entre la vía México-EE.UU. —donde las conversaciones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) se desarrollan con intercambios regulares— y la vía Canadá-EE.UU., hoy en punto muerto, ilustra que la revisión del tratado opera con dos velocidades distintas.