Las tensiones comerciales entre Ottawa y Washington se intensificaron en agosto de 2026, cuando las negociaciones se interrumpieron y el gobierno de Trump impuso aranceles de 50% sobre aproximadamente 20,000 millones de dólares en bienes canadienses, lo que generó represalias de Canadá. Desde entonces las pláticas se retomaron, aunque con avances irregulares. Trump señaló la semana anterior que esperaba alcanzar un nuevo acuerdo comercial con Canadá en fecha próxima. Robert Bothwell, historiador de la Universidad de Toronto, indicó que la conversación entre Carney y Trump difícilmente modificará el resultado de las elecciones del 3 de noviembre y recomendó no interpretar en exceso el cambio de tono.

El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) otorga un marco trilateral a estas negociaciones. El Representante Comercial de EE.UU. (USTR, por sus siglas en inglés) separó desde octubre los carriles de negociación con México y con Canadá. Mientras Carney busca también diversificar exportaciones hacia la Unión Europea —Canadá y la UE lanzaron una nueva alianza el 31 de octubre—, México mantiene en espera su posición sobre aranceles Sección 232 hasta conocer el resultado de los comicios y la posible respuesta de Washington antes de que cierre 2026.