Medina Mora explicó que la prórroga del tratado por 10 años, vigente desde el 1 de julio de 2026, estableció un esquema de revisiones anuales acotadas en el que cada proceso contempla determinados asuntos: los temas discutidos en un ciclo no se retoman en el siguiente. Por ello, reglas de origen y asuntos laborales se trasladan a 2027, mientras que el objetivo central de la negociación en curso es reducir los aranceles de la Sección 232 que afectan a los sectores automotriz, acero, aluminio y cobre. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, señaló por separado que Estados Unidos ya lanzó la convocatoria formal para la revisión correspondiente a 2027, publicada por la Oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés) el 7 de octubre en el Federal Register con plazo de comentarios públicos al 12 de enero.

Alejandro Malagón, presidente de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), anticipó que la cuarta ronda bilateral podría realizarse después de las elecciones estadounidenses del 3 de noviembre, aunque no descartó que se adelante si existen avances previos en las negociaciones técnicas. El sector de vehículos pesados figura entre los que más atentos siguen el expediente de reglas de origen, dado que el contenido regional obligatorio subirá en ese segmento en la revisión de 2027, lo que exigirá mayor integración de componentes fabricados en Norteamérica.