México presiona para obtener condiciones más favorables que las ofrecidas a Canadá el mes pasado, para quien Estados Unidos propuso una tasa nominal de 15% sobre vehículos con posibilidad de reducción adicional según el contenido regional. En el caso del acero y el aluminio —con aranceles actuales de 50%— los funcionarios también anticipan una reducción, aunque señalaron que el nuevo nivel aún no está definido. El subsecretario de Comercio Exterior, Luis Rosendo Gutiérrez Romano, indicó previamente que México solicita una tasa inferior a 15% para los vehículos, con el argumento de que competidores como Japón, la Unión Europea y Corea del Sur pagan 15%. Los aranceles de la Sección 232 están vigentes sobre vehículos y autopartes que no cumplen plenamente las reglas de origen del T-MEC desde 2025.
Investigadores del Center for Strategic and International Studies (CSIS) y del Georgetown Americas Institute advirtieron que cualquier reducción de los aranceles de las secciones 232 y 301 probablemente vendrá acompañada de exigencias adicionales de Washington, entre ellas mayor contenido estadounidense en motores, electrónica y software de los vehículos. México rechaza un requisito explícito de porcentaje mínimo, según fuentes citadas. Un funcionario mexicano declaró en Milwaukee que el país avanza con paso firme hacia un acuerdo, pero que no busca apresurar la negociación antes de las elecciones intermedias de Estados Unidos. La cuarta ronda bilateral del T-MEC sigue sin fecha confirmada.