Sheinbaum precisó el 21 de septiembre que México analiza dejar de adquirir ciertos productos en otros mercados para comprarlos en Estados Unidos, con el objetivo de atender el argumento del déficit comercial que la administración Trump usa para justificar los aranceles. La mandataria también aclaró que, en la negociación vigente, se determinará si el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) se amplía 16 años más o solo diez: 'Estados Unidos dijo: no, solo diez años, y vamos revisando los problemas', según declaró. La cuarta ronda bilateral se mantiene programada para el 28 y 29 de septiembre en Washington, Distrito de Columbia. El 1 de julio de 2026, la Casa Blanca optó por no renovar el acuerdo, que pasó a un proceso de revisiones anuales con vencimiento potencial en 2036.
Antes de la tercera ronda, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, había señalado que las conversaciones habían permitido tachar 'la gran mayoría' de los puntos de la lista inicial de 54 preocupaciones del USTR. La ampliación a cerca de 90 puntos que reveló Sheinbaum introduce nuevas variables en la ecuación. México busca alivio arancelario particularmente para los sectores automotor, del acero y del aluminio. El Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS, por sus siglas en inglés) advirtió el 21 de septiembre que lo que México ceda en un acuerdo interino podría convertirse en la línea base para el proceso de negociación con Canadá y para la disputa de fondo del T-MEC que aún está por darse.