Tras la primera revisión conjunta del T-MEC del 1 de julio de 2026, en la que Estados Unidos no aceptó extender el tratado por 16 años adicionales, el acuerdo opera con revisiones anuales conforme al artículo 34.7, con posibilidad de extensión hasta 2036. El tratado permanece vigente y las preferencias arancelarias y reglas de origen del texto actual siguen aplicándose sin modificación inmediata. La Secretaría de Economía señala que las medidas sectoriales —como la Sección 232 sobre acero y aluminio— se aplican por producto independientemente del T-MEC.
La USTR publicó en octubre una convocatoria pública para la revisión conjunta 2027 del T-MEC, lo que indica que el proceso de revisión anual se activó de manera formal e institucional. Para el importador y exportador mexicano, las condiciones arancelarias de la semana no presentan cambios; el foco de riesgo inmediato se concentra en las cadenas de suministro con insumos asiáticos, sujetas a aranceles paralelos que el T-MEC no elimina.