El arreglo que se negocia no es la revisión del T-MEC, sino un entendimiento provisional sobre aranceles de la Sección 232, del tipo que Washington ha pactado con Japón, la Unión Europea (UE) y el Reino Unido. Sobre esa sección recae actualmente un arancel de 25% a vehículos y de hasta 50% a acero y aluminio mexicanos, tasas que colocan a los productos de México en desventaja frente a socios que ya cerraron acuerdos interinos y pagan tasas de 15%. México pide reducir esos gravámenes; EE.UU. negocia elevar el contenido norteamericano de los vehículos, aunque sin fijar una regla escrita explícita, según fuentes de ambas partes citadas por Reuters.

Funcionarios de los dos países ven beneficio político en un acuerdo antes del 3 de noviembre: permitiría presentar el pacto como una victoria antes de los comicios. El superávit bilateral de bienes de México con EE.UU. alcanzó 196,900 millones de dólares en 2025, y solo en julio de 2026 llegó a 26,310 millones de dólares, según cifras citadas en el análisis de DiarioBitcoin. Canadá queda fuera de esta negociación bilateral. El especialista Gilberto García-Vázquez, citado por Infobae México, señala que los temas más complejos —reglas de origen automotrices y asuntos laborales y ambientales— podrían extenderse hasta 2027.