La iniciativa de Poilievre emerge en el marco de la fractura trilateral del T-MEC: EE.UU. no aceptó extender el tratado por 16 años en la revisión del 1 de julio de 2026 y, desde entonces, las negociaciones se han desplazado hacia esquemas bilaterales diferenciados. Mientras México avanza en conversaciones directas con Washington sobre alivio arancelario en acero, aluminio y automóviles, Canadá adopta una postura de diplomacia empresarial directa con la industria automotriz de Michigan, el estado más expuesto a los aranceles cruzados vigentes.

El Artículo 34.7.4 del T-MEC permite a las tres partes extender el tratado 'en cualquier momento' antes de su expiración en 2036 mediante confirmación escrita de sus jefes de gobierno, sin necesidad de renegociación formal. Este mecanismo sigue disponible, pero el contexto bilateral diferenciado —EE.UU. con México negociando alivio arancelario sectorial; EE.UU. con Canadá recibiendo cabildeo industrial directo— configura dos pistas de negociación simultáneas con distintas velocidades y palancas.