O'Brien señaló que trasladar a América del Norte una parte de las cadenas de suministro actualmente ubicadas en China es uno de los planteamientos prioritarios de la USTR en la revisión del T-MEC, y subrayó que la competencia con China es un punto de consenso transversal en el espectro político estadounidense. El funcionario también situó las reglas de origen entre los temas centrales de las conversaciones: la USTR busca que los productos que reciben beneficios arancelarios del T-MEC acrediten condiciones más estrictas de contenido regional norteamericano, en particular en electrónica automotriz, semiconductores y minerales críticos.

Las declaraciones de O'Brien se producen días antes de las elecciones intermedias del 3 de noviembre en Estados Unidos. Daniel Watson, exsubjefe negociador del T-MEC por la parte estadounidense, anticipó el 30 de octubre que el tratado podría perder prioridad política para la administración Trump después de los comicios, mientras los equipos técnicos mantienen conversaciones sin presión de fecha definitiva para concluir. La Secretaría de Economía de México ha indicado que el objetivo de cerrar la revisión antes de que termine 2026 sigue vigente, aunque el diálogo sobre reglas de origen y temas laborales fue pospuesto para el ciclo de 2027.