La edición actualizada —construida sobre la primera versión lanzada en 2023 durante la Conferencia Mundial de Puertos— amplía el alcance de las directrices para incluir la perspectiva operativa de las líneas navieras, reconociendo que la coordinación eficaz en frontera marítima requiere alineación de tres partes: aduana, puerto y transportista. Las recomendaciones clave incluyen el establecimiento de mecanismos de consulta robustos con los actores portuarios cuando se introducen nuevos marcos de datos o regulatorios, asegurando que las realidades del negocio se consideren antes de su implementación.
El WSC, en sus aportes a la guía, hace énfasis en la necesidad de prácticas internacionales claras para atender el problema de los contenedores abandonados y no retirados, que representan riesgos de seguridad y costos operativos para puertos y terminales. El documento sirve como herramienta práctica para fomentar el intercambio de datos, la gestión coordinada del riesgo y la colaboración reforzada en el combate al tráfico ilícito. El secretario general de la OMA, Ian Saunders, describió el documento como reflejo de las 'prioridades en evolución, incluyendo la digitalización, la gestión coordinada del riesgo y los esfuerzos de control conjunto'.