El CBAM, cuya fase de transición inició en octubre de 2023 con solo obligación de reporte, entró en su fase definitiva de pago en 2026. La actualización metodológica —transición de utilización asumida de buques a carga real transportada— incrementa la precisión del valor de carbono incorporado, pero también eleva la carga documental para exportadores de acero en Asia, México y América Latina que envían hacia la Unión Europea (UE). Empresas sin sistemas de medición de emisiones primarias por embarque específico deberán ajustar sus cadenas de reporte antes de cada declaración CBAM.

La Organización Internacional de Normalización (ISO) 14083, norma de referencia para el cálculo de emisiones en cadenas logísticas, establece que los datos medidos directamente son esenciales para el cumplimiento creíble. Smart Freight Centre advierte que las empresas que sigan usando datos por defecto en la fase definitiva asumirán valores de emisión conservadores que el regulador europeo puede rechazar o ajustar al alza, con el consecuente costo adicional en certificados CBAM. El CBAM actúa además como catalizador indirecto del reciclaje sostenible de buques: al encarecer el acero de alta huella de carbono, incentiva la producción de acero verde con chatarra de embarcaciones desguazadas en instalaciones certificadas.