Ildico Inc., importador exclusivo y distribuidor de relojes Richard Mille en EE.UU., argumentó ante el Tribunal de Comercio Internacional y luego ante el Tribunal de Apelaciones que los relojes debían clasificarse como artículos de metal precioso en su totalidad, lo que implicaría una fracción arancelaria distinta. CBP sostuvo que la presencia del cristal de zafiro sintético —un material no metálico— en la ventana trasera del reloj impide que la caja sea considerada 'enteramente' de metal precioso. El juez Bryson, del Circuito Federal, validó la posición de CBP y del Tribunal de Comercio, cerrando el debate en favor de la aduana.
El caso ilustra una tensión recurrente en la clasificación arancelaria de productos de lujo compuestos por múltiples materiales: la presencia de un componente no cubierto por la categoría principal puede desplazar todo el artículo a una subpartida diferente con consecuencias significativas en el monto de arancel a pagar. Para importadores de joyería, relojes y artículos de lujo compuestos, el fallo refuerza la necesidad de solicitar resoluciones anticipadas de clasificación (binding rulings) ante CBP antes de ingresar la mercancía al mercado estadounidense, en lugar de asumir la partida en el despacho.