El WSC calcula que un contenedor con aproximadamente 4,200 laptops podría alojar cerca de 416 kWh de energía almacenada —equivalente a tres o cuatro vehículos eléctricos— sin requerir documentación ni señalización de mercancías peligrosas bajo el régimen vigente. Alemania, las Islas Marshall, Países Bajos, Singapur y Tailandia figuran entre los gobiernos que respaldan la propuesta, junto con organismos como BIMCO, la Cámara Internacional de Navegación (ICS), el ITF, los Clubes P&I y el propio WSC. La propuesta establece un umbral máximo a nivel de contenedor por encima del cual los embarques de baterías deberán declararse y, potencialmente, señalizarse.
El despliegue global de baterías de ion-litio en 2025 fue seis veces mayor que en 2020, según la Agencia Internacional de Energía (AIE), con demanda proyectada a duplicarse para 2030. En ese contexto, el presidente del WSC, Joe Kramek, señaló que 'las reglas actuales no funcionan como se concibieron' y que el crecimiento de los embarques de baterías exige una solución que haga visibles esos cargamentos y permita gestionar los riesgos de forma adecuada. Estadísticas de aseguradoras del sector ubican la frecuencia de incendios en portacontenedores en uno cada diecisiete días.