Al interior del SCFI, la ruta Shanghái–Los Ángeles subió 2% a USD 7,352 por contenedor y la ruta Shanghái–Nueva York avanzó 1% a USD 9,726, mientras que las rutas hacia Europa cedieron terreno: Shanghái–Génova cayó 3% a USD 4,216 y Shanghái–Róterdam 2% a USD 3,997. En el segmento de graneles secos, el índice capesize retrocedió 4.3% a 6,122 puntos, el panamax cayó 0.2% a 2,409 puntos y el supramax avanzó 0.5% a 1,713 puntos al 10 de septiembre, según el Baltic Exchange. El Índice Intra-Asia de Contenedores (IACI, por su sigla en inglés) de Drewry se ubicó en USD 1,323 por contenedor de 40 pies, con alza semanal de 1% al 10 de septiembre.

La divergencia entre el SCFI y el BDI refleja dinámicas de demanda distintas: el transpacífico sigue siendo impulsado por el adelanto de importaciones antes del vencimiento de aranceles diferidos en EE.UU., mientras que la corrección del BDI —que venía de un máximo de 3,628 puntos el 5 de septiembre, nivel no visto desde octubre de 2021— sugiere moderación en la demanda de graneles como mineral de hierro y carbón. Para los importadores mexicanos con operaciones transpacíficas, el nivel de Shanghái–Los Ángeles en USD 7,352 mantiene presión sobre los costos de flete en comparación con el promedio de 2024.