México cuenta hoy con 279 MW de capacidad instalada en centros de datos, 205 MW en construcción y 1,730 MW anunciados para despliegue futuro, de acuerdo con MEXDC. Querétaro concentra el 72% de la capacidad existente, seguido por la Zona Metropolitana de la Ciudad de México con 10%, Nuevo León con 9%, Jalisco con 5%, Guanajuato con 3% y Yucatán con 1%. Ejecutivos del sector utilizaron el término 'Nearshoring 2.0' durante el FibraDay 2026 para describir este ciclo de inversión, impulsado no solo por costos laborales sino por la reconfiguración estructural de redes de producción tecnológica en América del Norte.
Entre los proyectos ancla, Amazon Web Services (AWS) comprometió más de 5,000 millones de dólares en infraestructura de nube en Querétaro, y CloudHQ anunció un campus hiperscalar de seis instalaciones en el mismo estado por 4,800 millones de dólares, dimensionado para entregar hasta 900 MW de carga crítica de cómputo para cargas de trabajo de inteligencia artificial. Foxconn ensambla en Jalisco servidores GB200 de Nvidia para el Proyecto Stargate con una inversión estimada de 900 millones de dólares. El principal cuello de botella identificado por MEXDC es la disponibilidad de energía eléctrica: en regiones como el Bajío y la frontera norte, más del 60% de la red de transmisión opera cerca de su capacidad máxima, según análisis de El Financiero.