La transición a despliegue comercial se produce tras una prueba de campo de tres meses en el centro de distribución de Gunpo el año anterior. A diferencia de la automatización fija diseñada para tareas estandarizadas, los robots humanoides pueden operar en espacios construidos para personas y potencialmente alternarse entre distintos trabajos conforme cambian los productos y los pedidos. CJ Logistics emplea tecnología de control propia y un modelo fundacional de robots —el 'cerebro' del sistema— que combina visión, datos de sensores y simulación para reconocer entornos y decidir cómo actuar ante productos y situaciones desconocidos.

La empresa planea ampliar en etapas las tareas asignadas a los robots: de empaque hacia picking, clasificación e inspección. Colabora con Robotis en hardware, Aidin Robotics en manos robóticas y RealWorld AI en modelos fundacionales. CJ Logistics usará datos operativos recolectados en producción para mejorar la precisión y la capacidad de respuesta de los robots mediante retroalimentación continua de inteligencia artificial (IA).