La FCC define 'fabricación extranjera' como cualquier producto que no califique como 'producto doméstico final' bajo la Ley Buy American, es decir, que no se manufactura en EE.UU. o cuyo costo de componentes domésticos no supera el 65% del total. La restricción aplica a robots móviles —incluyendo humanoides y cuadrúpedos— de cualquier nación, no exclusivamente de China o de países considerados adversarios. La Oficina de Ingeniería y Tecnología (OET) de la FCC emitió simultáneamente una exención limitada: los robots con autorización previa al 28 de julio pueden recibir actualizaciones de software y firmware de Clase I y Clase II hasta el 1 de enero de 2029. Nuevos modelos que no hayan obtenido autorización antes de esa fecha no están cubiertos por la exención.
Para los integradores logísticos mexicanos que importan robots de movilidad autónoma (AMR, por sus siglas en inglés) o humanoides de fabricación no estadounidense para operar en centros de distribución con clientes en EE.UU. o bajo cadenas de suministro que cruzan la frontera norte, la medida agrega una capa de verificación aduanera y de cumplimiento normativo: el estatus de autorización FCC deberá acreditarse antes del despacho. La Federación Internacional de Robótica (IFR, por sus siglas en inglés) indicó que monitorea activamente los desarrollos regulatorios derivados de esta acción.