Antes de la automatización, entre dos y tres empleados —dependiendo del producto— descargaban de dos a tres tráileres por turno en jornadas de ocho horas. Con el sistema robotizado, la capacidad escala a cuatro o cinco tráileres por turno, según datos publicados por KUKA en su base de datos de soluciones. La plataforma móvil del robot le permite moverse de muelle en muelle, lo que flexibiliza el despliegue en múltiples bahías de descarga dentro de la misma instalación. La empresa lleva más de un año de operación continua: en enero de 2026 Contoro reportó 450 tráileres descargados en 12 meses y un incremento del 20% en rendimiento cada seis meses gracias al sistema de aprendizaje continuo AdaptAI.

El caso documenta además un cambio en el modelo financiero: Contoro opera bajo esquema de gasto operativo (OpEx) en lugar de gasto de capital (CapEx), reduciendo la barrera de entrada para operadores logísticos medianos. La descarga de tráileres de piso completo —sin tarima— figura entre las operaciones con mayor tasa de lesiones músculo-esqueléticas según la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos (Bureau of Labor Statistics), lo que convierte la métrica de seguridad en un segundo vector de retorno sobre la inversión. Para los centros de distribución en la frontera norte de México —Juárez, Tijuana, Laredo— donde la rotación de personal de almacén es elevada, el modelo de robots-as-a-service con aprendizaje continuo representa una arquitectura replicable sin necesidad de inversión de capital fijo.