La restricción —publicada mediante el Aviso Público DA 26-786— no es técnicamente una prohibición de importación, ni está formulada como una medida específica contra China: el texto de la FCC declara que la acción es 'neutral respecto al país de origen' y que la nacionalidad del fabricante 'no es relevante'; lo que determina si un robot queda bloqueado es el porcentaje de costo de componentes fabricados en EE.UU., que para 2026 debe superar 65% (prueba Buy American, 48 CFR 25.101(a)). Los modelos que ya cuentan con autorización FCC pueden seguir importándose, comercializándose y usándose; solo los nuevos modelos que busquen obtener dicha autorización quedan bloqueados.
El impacto en la cadena logística es doble. Primero, las empresas chinas Unitree y AGIBOT —que en 2025 exportaron más de 5,000 unidades cada una de un total global de 15,000 robots humanoides enviados— pierden acceso al mercado estadounidense para nuevos modelos. Segundo, la prohibición se extiende a robots cuadrúpedos (tipo 'perros robot') y a flotas de robots móviles autónomos (AMR) de almacén, lo que amplía el impacto más allá del segmento humanoide. El Ministerio de Relaciones Exteriores de China señaló que tomará 'todas las medidas necesarias' para defender a sus empresas. Los fabricantes pueden solicitar una exención de 'Aprobación Condicional' ante el Departamento de Guerra.