El Estrecho de Ormuz es el paso marítimo más transitado del mundo para carga de petróleo y gas natural licuado: por él transita aproximadamente 20% del consumo mundial de hidrocarburos, según estimaciones del sector. Una reapertura controlada bajo el esquema de 'corredor del medio' propuesto por Irán introduciría una tercera línea de tránsito que requeriría coordinación multilateral de señalización, profundidad de calado y monitoreo naval, distintos de los dos canales actualmente delimitados. Qatar, Pakistán y Omán fungen como facilitadores, coordinando el intercambio de borradores entre Washington y Teherán.
El Estrecho de Ormuz registró un impacto relevante en cadenas de suministro durante las semanas previas: el granelero Minoan Pioneer fue impactado por un proyectil en el estrecho el 3 de agosto —dato ya publicado en la Memoria de TLC INTELIGENCIA—, lo que elevó los costos de seguro y generó desviaciones de ruta hacia el sur de África. La propuesta del 'corredor del medio', de concretarse en un acuerdo vinculante, modificaría las matrices de riesgo y los recargos que navieras como Hapag-Lloyd, MSC y CMA CGM aplican actualmente en rutas del Golfo Pérsico.