ADNOC reportó que desde el inicio del conflicto, 15 de sus buques han sido atacados con misiles y drones mientras transitaban el estrecho, con un saldo de un tripulante fallecido y 20 heridos. El Reino Unido, a través de su agencia de operaciones marítimas comerciales (UKMTO, United Kingdom Maritime Trade Operations), informó por separado que un granelero fue impactado por un proyectil desconocido en el estrecho el 14 de agosto. El Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) calificó el ataque como 'una escalada peligrosa e inaceptable'. Hasta antes del inicio del conflicto, aproximadamente el 20% del petróleo y el gas natural licuado del mundo transitaba por el estrecho.

La situación se enmarca en la crisis de Ormuz que inició el 28 de febrero de 2026 con el cierre efectivo del estrecho por parte de Irán a 'naciones no amigas', seguido de una campaña aérea de Estados Unidos a partir del 19 de marzo para reabrirlo. Irán se encuentra en negociaciones con Omán sobre el futuro manejo del estrecho. La acumulación de incidentes eleva el riesgo operativo a una triple crisis simultánea —Ormuz, Suez y Canal de Panamá con restricciones activas—, con impacto directo en primas de seguro de guerra, tarifas de flete en rutas del Golfo y costos de energía globales.