DNV registró 364 órdenes de buques de combustible alterno en lo que va de 2026, un aumento de 57% respecto al mismo periodo de 2025. Los buques con propulsión de gas natural licuado (GNL) dominan con aproximadamente 63% del total; los portacontenedores GNL lideran ese segmento con 134 órdenes, seguidos por transportadores de automóviles con 75. LR identificó 385 buques con capacidad para metanol y 45 para amoníaco en el libro de pedidos. Para los biocombustibles, LR registró entregas en 90 puertos, pero el 77.5% del volumen se concentró en solo 13 ubicaciones, con Singapur representando más de una cuarta parte del total.

Kamran Ul Haq, vicepresidente senior de LR Ports Advisory, señaló en el prólogo del reporte que la preparación de la infraestructura debe construirse mucho antes de que llegue el primer buque. El reporte concluye que la elección de combustible y la ruta comercial son ahora inseparables, y que las decisiones de construcción de buques nuevos y conversiones deben reflejar la disponibilidad real de combustible en los puertos que esas naves operarán. El marco regulatorio de la Organización Marítima Internacional (OMI), cuya votación sobre precios al carbono está prevista el 4 de diciembre, añade urgencia al cierre de la brecha.