El buque Eco Levant —construido en 2024 y operado bajo bandera francesa— opera con una mezcla de 90% de biometanol certificado bajo el estándar ISCC-EU y 10% de etanol de segunda generación también certificado. El bunkering fue ejecutado bajo condiciones operativas controladas por el buque bunker MTS Experience, operado por Tankmatch. La prueba también demostró la capacidad del Puerto de Róterdam para manejar una gama amplia de combustibles alternativos de forma simultánea. Maersk, por su parte, ya realizó pruebas con etanol al 100% (E100) en uno de sus buques de doble combustible metanol, y reportó que el combustible podría usarse potencialmente en toda su flota con capacidad de metanol, de acuerdo con Engine Online.

La brecha de madurez entre metanol y amoníaco es el dato operativo central: el metanol ya se abastece de forma comercial en decenas de puertos del mundo; el amoníaco apenas entra en fase de pruebas piloto reguladas. El Puerto de Róterdam realizó en abril de 2025 una transferencia piloto de 800 metros cúbicos de amoníaco líquido a -33 grados Celsius entre dos buques, operación que elevó al puerto al nivel 7 del marco internacional de preparación portuaria (Port Readiness Level) para este combustible, suficiente para bunkering comercial en modalidad de proyecto. La casa comercial japonesa Itochu recibió aprobación de la Autoridad Marítima y Portuaria de Singapur (MPA, por sus siglas en inglés) para realizar pruebas de bunkering de amoníaco en 2027 con un buque bunker dedicado. Además, el Puerto de Long Beach otorgará un incentivo de un millón de dólares al primer buque oceánico que se abastezca de metanol a escala comercial en ese puerto.