El EU ETS obliga a los operadores a adquirir derechos de emisión por cada tonelada de CO₂ verificada en sus viajes cubiertos. Para las rutas Asia-Europa —las más voluminosas en contenedores del mundo—, el costo adicional de carbono se suma a una estructura de fletes ya presionada por el superávit de capacidad: más de 7 millones de TEU fueron entregados entre 2024 y 2026, generando un excedente de oferta que los analistas de Maritime Gateway comparan con la crisis de 2016. La combinación de EU ETS y exceso de flota empuja a los armadores a discriminar por eficiencia energética al seleccionar buques para rutas europeas.
En el frente de combustibles alternativos, el bunkering de amoniaco completó su primer hito STS el 17 de septiembre en Japón (ver Sección 6), y los corredores verdes entre Brasil-Bélgica (Açu-Amberes), promovidos por el Global Maritime Forum y RMI, incorporan socios como HIF Global y Fuella para combustible de hidrógeno verde. MacGregor reportó que las grúas eléctricas representaron más del 80% de su cartera de pedidos en el primer semestre de 2026, lo que refleja la electrificación acelerada de equipos portuarios. La Organización Marítima Internacional (OMI) mantiene el objetivo de cero neto en emisiones del transporte marítimo internacional para 2050.