En la sesión extraordinaria de octubre de 2025, 57 delegaciones votaron a favor del aplazamiento, 49 en contra y 21 se abstuvieron. Entre los países que habían apoyado el marco en la sesión MEPC 83 de abril de 2025 y cambiaron su posición figuran Grecia y Chipre —que se abstuvieron— y China, que pasó de apoyo al aplazamiento. Japón y la República de Corea, que habían respaldado la aprobación en principio en abril, también se abstuvieron en octubre de 2025. El Marco contiene dos instrumentos clave: una norma global de intensidad de gases de efecto invernadero (GEI) para combustibles marinos y un mecanismo de precio a las emisiones con fondos de recompensa para adopción de combustibles limpios.
El retraso ha amplificado la relevancia de los mecanismos regionales existentes: el Sistema de Comercio de Emisiones de la Unión Europea (EU ETS, por sus siglas en inglés) y el reglamento FuelEU Maritime permanecen en su forma actual y concentran mayor peso en el debate de descarbonización marítima mientras el marco global sigue sin adopción formal. Si el voto de octubre de 2026 tampoco concluye en adopción, la entrada en vigor más temprana posible se desplazaría más allá de marzo de 2028, según el análisis de DNV. Los navieros con rutas que tocan puertos europeos ya aplican el EU ETS independientemente del resultado de la OMI.