El diseño está concebido para operaciones en aguas poco profundas y rutas locales de abastecimiento en el Mar Báltico, donde la Autoridad Portuaria de Klaipėda ya opera una instalación de producción de hidrógeno verde que podría servir como fuente de materia prima para el metanol. Algis Latakas, director ejecutivo de la Autoridad Portuaria, declaró que los requisitos ambientales más estrictos y el creciente mercado de combustibles alternativos exigen que los puertos planifiquen ahora la infraestructura y los servicios que se necesitarán en el futuro, según la fuente de Container News. El proyecto es el primero de Western Baltic Engineering dedicado exclusivamente al bunkering de metanol verde, y se suma a un acuerdo de memorando con el productor suizo de metanol Proman firmado en 2023 para planificación e implementación de infraestructura de almacenamiento y abastecimiento en el puerto.
El caso es relevante como modelo para puertos medianos: Klaipėda no es Rotterdam ni Singapur, pero se posiciona como proveedor anticipado de un combustible cuya demanda comercial masiva aún no existe, apostando a que los corredores marítimos verdes del Báltico generarán demanda cuando las regulaciones de la Organización Marítima Internacional (OMI) y el Reglamento FuelEU Maritime de la UE endurezcan las exigencias de intensidad de carbono de los buques. Los posibles clientes identificados en el estudio incluyen buques regionales, transbordadores de pasajeros y embarcaciones de apoyo a parques eólicos marinos. Para puertos mexicanos como Manzanillo, Lázaro Cárdenas o Veracruz, el modelo de Klaipėda ofrece una referencia: diseñar la infraestructura de combustibles alternativos antes de que la regulación la exija puede convertirse en una ventaja competitiva frente a otros puertos de la región.