Los primeros buques en conectarse fueron los ferris híbridos eléctricos de Brittany Ferries —St Malo y Guillaume de Normandie— en la ruta cross-channel hacia Francia, que apagaron sus motores diésel al atracar y operaron sus servicios de a bordo con electricidad de la red de la ciudad. La autoridad portuaria, propiedad del Ayuntamiento de Portsmouth, calcula que el sistema evitará aproximadamente 20,000 toneladas de CO₂e de emisiones a partir de 2027, además de reducir el ruido y la contaminación por partículas diésel en el centro histórico de la ciudad.
El hito se produce en el contexto del Sistema de Comercio de Emisiones del Reino Unido (UK ETS, por sus siglas en inglés) para el sector marítimo, que entró en vigor el 1 de julio de 2026, y del reglamento FuelEU Maritime de la Unión Europea, que aplica penalizaciones a buques que escalan en puertos europeos con intensidad de gases de efecto invernadero superior a los umbrales establecidos. Para las navieras de cruceros y ferris, el cold ironing en puerto reduce directamente su exposición a ambos mecanismos regulatorios al eliminar el consumo de combustible fósil durante la estadía.