El motivador económico es claro: el abastecimiento de un buque con metanol a precios actuales cuesta aproximadamente US$1,500,000 por escala, frente a cerca de US$1,000,000 con combustible convencional. El premio de US$1 millón está diseñado para compensar esa diferencia adicional de US$500,000 y cubrir costos asociados al desarrollo de procedimientos operativos, coordinación de permisos y trabajo con distribuidores de combustible. La elegibilidad final del incentivo —si aplica solo para metanol verde o también para metanol gris o azul— no había sido publicada al cierre de esta edición.

Long Beach es el primer puerto de la Costa Oeste de EE.UU. en formalizar un incentivo monetario de esta magnitud para atraer bunkering de combustibles alternativos, replicando el modelo que ya aplican Shanghái y Singapur, ambos participantes en Corredores de Envío Verde con los puertos de San Pedro Bay. Existen actualmente alrededor de 400 buques de doble combustible metanol en operación, aunque la mayoría sigue navegando con fuel oil convencional ante la escasa disponibilidad de metanol verde a escala comercial, según datos de la industria.