El reglamento FuelEU Maritime de la Unión Europea (UE) entró completamente en vigor el 1° de enero de 2025 y aplica a todos los buques de más de 5,000 toneladas brutas que llamen a puertos de la UE, independientemente de su bandera. Establece un requisito de reducción gradual de la intensidad de gases de efecto invernadero (GEI) de la energía utilizada a bordo: -2% en 2025, con incrementos progresivos hasta alcanzar -80% para 2050. Los objetivos cubren no solo CO₂ sino también metano y óxido nitroso durante el ciclo de vida completo de los combustibles utilizados. El año 2026 es el primer período de verificación formal bajo FuelEU. Grecia, como potencia naviera con la mayor flota mercante del mundo, enfrenta la mayor exposición regulatoria.
La innovación del modelo griego radica en el mecanismo de financiamiento: en lugar de que los ingresos por multas FuelEU ingresen al presupuesto general del Estado, la nueva legislación los clasifica como 'recursos verdes' y los asigna directamente a una cuenta dedicada del Fondo Verde. La asociación de navieras de cabotaje helénica (HSSA) respaldó la iniciativa y solicitó el desarrollo ágil de esquemas de distribución equitativa hacia navieras, autoridades portuarias y universidades. Es el primer caso documentado en el mundo de un país que recicla la recaudación de una regulación climática marítima de la UE en infraestructura portuaria verde dentro del mismo sector.