Sea Legend calcula la reducción de emisiones sobre la base de la distancia: la ruta por la NSR desde China hasta el norte de Europa es significativamente más corta que la ruta por el Estrecho de Malaca, el Océano Índico y el Canal de Suez, lo que disminuye el consumo de combustible por viaje. La flota asignada opera con capacidades de hasta 4,890 TEU, un segmento de buques medianos donde la eficiencia energética por TEU transportado mejora al maximizar la ocupación.

Las observaciones de Bellona apuntan a dos vectores distintos: el tipo de combustible —el bunker de aceite pesado (HFO) está prohibido en la Antártida y sujeto a restricciones en zonas árticas bajo el convenio MARPOL— y la antigüedad de los cascos, que en condiciones de hielo incrementa el riesgo de accidente. La capacidad de búsqueda y rescate en el Ártico es limitada en toda su extensión y, en caso de derrame de HFO, la contención en aguas con hielo es técnicamente compleja. Corea del Sur, que realiza su primera demostración en la NSR en el mismo período, anunció que su operador PanStar utilizará combustibles más estrictos bajo regulación internacional como diferenciador competitivo.