Los datos históricos presentados en el Congreso ilustran la magnitud del problema: en 2012 la longitud total de buques enviados a desguace alcanzó 239 kilómetros, pero para 2024 esa cifra había caído a 52 kilómetros. Al mismo tiempo, la edad promedio de los buques desguazados subió de 29 a 34 años, impulsada por mercados de flete robustos que incentivaron a los armadores a extender la vida operativa de sus flotas. La directora de políticas de Recycling Europe, Isabelle Radovan, señaló que el reciclaje de buques podría desempeñar un papel importante en la reducción de emisiones de carbono de la industria siderúrgica europea, dado que el acero recuperado de buques retirados crecerá significativamente en los próximos años, pero las instalaciones europeas operan muy por debajo de su potencial.
Actualmente, alrededor del 90% de los buques al final de su vida útil se desmantela en instalaciones de playa en el sur de Asia, principalmente en Bangladesh, India y Pakistán, entornos que concentran la mayor parte de las preocupaciones sobre seguridad laboral y daño ambiental. El Convenio Internacional de Hong Kong para el Reciclaje Seguro y Ambientalmente Racional de los Buques —en vigor desde 2025— establece requisitos de inventario de materiales peligrosos y aprobación de instalaciones por parte de la Organización Marítima Internacional (OMI). Proyectos de nuevas instalaciones en Medio Oriente, Japón, Vietnam, Brasil y Sudáfrica están en desarrollo, pero la capacidad total aprobada en Europa sigue siendo marginal frente al volumen proyectado.