La transición de julio a octubre marca el salto de una operación piloto a un modelo de suministro comercial continuo. En julio de 2026, el mismo consorcio había completado el primer abastecimiento de bioetanol para un buque portacontenedores de altura en Brasil; la operación de octubre confirma la escalabilidad logística: Bunker One desarrolló un protocolo específico para América Latina que considera el bajo punto de inflamación del bioetanol y requirió meses de estudio y capacitación de equipos especializados. El bioetanol es suministrado por la filial comercial de Copersucar, Evolua Etanol, que lo transporta desde ingenios vinculados a la cooperativa hasta el terminal Santos Brasil en el puerto.

La relevancia geopolítica es tangible: según DNV, 159 buques ya operan con motores aptos para metanol que también pueden usar bioetanol, y se espera la entrega de más de 450 nuevos buques con esa tecnología para 2030. Brasil, como productor histórico de bioetanol de caña de azúcar bajo el programa RenovaBio —que establece criterios de sustentabilidad y cero deforestación—, tiene una posición de ventaja para posicionarse como hub regional de combustible marino alternativo. Flavio Ribeiro, director ejecutivo de Bunker One América Latina, señaló que Brasil reconoce el potencial del bioetanol desde hace décadas y que el Puerto de Santos se posiciona como destino estratégico para navieras que buscan reducir emisiones.