La NOAA (Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE.UU.) registra una probabilidad del 63% de que el evento evolucione a un 'El Niño muy fuerte' entre noviembre y enero, lo que podría provocar una reducción significativa de las lluvias en la cuenca del Canal y afectar los niveles del Lago Gatún —el reservorio primario de agua dulce para cada operación de esclusas. Para contexto de escala: durante el El Niño de 2023-2024, el Canal llegó a reducir el calado hasta los 38.5 pies en su peor momento, causando demoras de hasta 13.6 días para buques sin reserva. Según Dynamar, cada reducción de 10 centímetros de calado para un buque típico de 14,000 TEU representa aproximadamente un 1% de reducción en su capacidad efectiva de carga.
El Canal opera actualmente cerca de su capacidad máxima de 36 a 40 tránsitos diarios, impulsado por el desvío de tráfico de tanqueros desde el Golfo Pérsico —que creció 16% interanual en las cinco semanas hasta mediados de mayo— y por el adelanto del peak season de importaciones de EE.UU. Para la carga mexicana que transita el Canal hacia la costa este de EE.UU. y el Caribe, cada recorte de calado adicional obliga a redistribuir peso en los buques o buscar rutas alternas. El vencimiento del 24 de julio de la suspensión arancelaria de EE.UU. puede generar una nueva ola de adelanto de importaciones que sature aún más los cupos disponibles.