El modelo integra cinco subsistemas interconectados: operaciones portuarias, emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en viaje, producción de combustibles alternativos, infraestructura de bunkering y despliegue de energías renovables. Los investigadores señalan que la descarbonización del transporte marítimo se vuelve más compleja en escenarios de crecimiento sostenido del comercio mundial, dado que el aumento en el número de escalas puede superar las ganancias de eficiencia por transición de combustible si los tres puertos no coordinan simultáneamente su oferta de energía limpia.
El corredor Shanghái-Jebel Ali-Koper es estratégicamente relevante por tres razones: Jebel Ali es el mayor puerto de trasbordo del Oriente Medio y cuenta con infraestructura de almacenamiento de hidrocarburos; Koper es la principal entrada marítima al corredor ferroviario que conecta el Mediterráneo con Europa Central; y Shanghái procesa el mayor volumen de contenedores del mundo. El estudio concluye que un enfoque de baja carbono que combina modal shift hacia combinaciones tren-agua puede catalizar reducciones de GEI superiores a las obtenidas únicamente por sustitución de combustible marino, validando conclusiones previas de modelos de optimización de redes.